jueves, 2 de mayo de 2013


“Solo se capta lo nuevo cuando su fuerza comienza a consolidarse. Por ello, es preciso prestar atención, adquirir una larga preparación, lograr el silencio necesario para acallar el ruido de las cosas, y de ese modo asistir a la emergencia de lo singular”.

Annabel Lee Teles

Esta batalla por los cambios que se está librando afuera es la misma que también encontramos dentro de nosotros mismos. Nosotros pujamos por un cambio fuera, para que el mismo nos arrastre también a nosotros. Y aquellos cambios que hagamos, tendrán un correlativo en el afuera.

A veces pasa, que cuando uno en su lucha, en su pensamiento, en su vehemencia, desconociendo quizás las artes de este oficio. Y no esté preparándose para ello. Abra un abanico mayor de frentes, al de sus propias fuerzas y las fuerzas del afuera nos conducen por otra corriente advirtiendo que nuestros cuerpos, aún no estaban preparados para seguir unidos con los pensamientos.

Conocerse, sería experimentarse en estos aspectos del ser. Estos despliegues y repliegues del ser. Esta experiencia de afectar y ser afectado. Implica que también nuestros cuerpos acompañen y sientan dentro el conflicto. Que puedan actuar como “un todo”.

-Conocer nuestras fortalezas y debilidades. Tener estrategias. Establecer lazos de colaboración y de apoyo. Saber también cuando replegarse y como.

Identificar el adversario, pero también nuestros compañeros. E ir leyendo los distintos momentos que se van a ir planteando.

La pelea no es ni corta ni larga. No hay un objetivo final palpable. Sino el mero proceso del cambio, “la transitoriedad”

A mí me gustaría recalcar esto que Annabel expresa para entender que esta experiencia llamada humana, no está tan separada del “todo”. Porque somos “un todo” viviendo una experiencia “singular en relación”; no entes individuables sino un todo relacional a través de una singularidad.

El todo y la parte en un flujo y reflujo relacional.

Después, lo otro también a subrayar fue “la potencia”, “nuestro potencial” y como cuando ella no se desarrolla, no se expresa, sino por el contrario es limitada, ello repercute en nuestra fuerza, en nuestro ser. O sea que el ser se repliega sobre sí mismo.

El ser desbordado y trasponiendo las fronteras de las identidades. El ser expresivo, creativo, autónomo. Así, es como veo “la potencia”.

Estas identidades no son para que sintamos el límite del ser, sino todo lo contrario, sean el marco desde donde abarcar nuevos horizontes casi expedicionarios apoyados en estas potencias que pujan por salir de nosotros mismos.

Entonces me tomé el trabajo de apuntar algunas expresiones para entender como la lógica o la ideología dominante o desde el sistema, o de los grupos económicos que tejen sus estrategias van marcando no solo la manera en como discutimos, sino también los contenidos de las mismas. Junto con el lenguaje también nos incorporan una identidad de dominio.

Y puse algún ejemplo:

-Grupo de” consumidores” de tal cosa.

Grupo organizado de personas preocupadas u ocupadas en defender y concientizar que cosas estamos por ejemplo comiendo.

-Recursos naturales o recursos humanos.

Como si yo pudiera echar mano de las personas o de los distintos equilibrios geográficos-biológicos y sacar provecho de ello sin importar después lo que suceda o peor aún sacarme la responsabilidad de encima cuando deje de ser un recurso para transformarse en un desecho o descarte.

-Banco de semillas

No será un reservorio para su preservación. Una manera de defender o salvaguardar las distintas especies llámese criollas o nativas de esta imposición genética que se quiere hacer como forma productiva. Y su posterior patente para asegurarse el lucro y el uso de los alimentos.  Estaremos tan lejos los seres humanos de reproducir estas mismas lógicas genéticas a la hora de llevar a cabo nuestras conductas biológicas.

Estamos deseosos de que vallan surgiendo muchos grupos organizados de personas ocupadas en defender y preservar no solo el consumo, en querer defender y preservar el alimento sano, el agua sana, la salud sana, el pensamiento sano, los medios de difusión cultural, llámese televisión, radio, internet o diarios (sanos). O sea las relaciones humanas sanas.

No solo a través de los números que van corroborando ese tránsito o cambio cultural en las formas productivas, sino que lo estamos viendo en los desequilibrios humanos, en las relaciones y en las respuestas violentas o estallidos que encuentra el ser para poder manifestarse, expresarse y obtener aquellas cosas que el mismo sistema nos propone o nos “induce como deseo”.

No podemos seguir buscando “referentes” para ser conducidos. Tenemos que encontrar referentes pero para asumir mi participación. Mi espacio en la lucha. Que ayude a entender lo que nos pasa, y sea el impulso que le dé movimiento a “mi propia potencia”.

Tincho.