En
el día de ayer, tuvimos una breve introducción explicativa de Ricardo sobre
¿Qué es la información?, ¿Qué es un documento?
Que
factores intervienen en la construcción o deconstrucción de un relato, tomado
como información. Y lo más importante de saber ¿Qué busco?, cuando estoy
tratando de encontrar información.
Todo
este proceso llevado a cabo por quien intente bucear en el mar de la
comunicación o de la información en estos tiempos del hiper-realismo- informático.
Tendremos que empezar por el comienzo.
In-forma-ción.
La palabra misma expresa tres actos simultáneos y yo la resumiría de la
siguiente manera “forma en movimiento”.
Primero
tenemos la “forma” o imagen y para poder ver esto, necesitamos de un fondo o
entorno en el cual poder distinguir o recortar esa imagen. Si no de lo
contrario, fondo e imagen sería todo uno. O sea
necesitamos hacer ese ejercicio de separación entre la forma y el entorno que
lo contiene y lo continua.
Y
el segundo proceso es ver como evoluciona en el tiempo “su movimiento”, su
cambio a veces aparente como en un camuflaje o mimetismo con el contexto, u
otras de destaque y realce, como en el cortejo del apareamiento entre las
especies.
O
sea para mí la información es una forma, en un contexto, en movimiento.
Tres
actos simultáneos interpretativos de nuestro intelecto por entender la
información que me está llegando. Y “el qué”, está relacionado con ello. Tengo
que saber qué forma busco, en relación con qué y de qué manera se mueve o
cambia. Ya que todo está en movimiento.
Por
supuesto que “la memoria” es nuestra base de datos, la experiencia, el cúmulo
de la información, nuestra fuente de comparación y la “idea” nuestro rumbo,
nuestra proyección, nuestro movimiento. O sea” el tiempo de nuestra forma”. Ya
que cada uno de nosotros es también una forma, en un contexto en movimiento.
Somos información para otros.
Y
por acá dejo… para seguir pensando sobre este tema.
Tincho.