Período de la crítica
En
el año 1903 la Dirección General de Instrucción Primaria inició la publicación
de “Anales”, y desde el primer número, Vaz Ferreira publicó una serie de
trabajos tendientes a romper el dogmatismo pedagógico y la sistematización impuestos
por Berra. Sus trabajos tuvieron pleno éxito, no solo por la limpidez crítica
con que habían sido logrados, si no porque había en ellos un aspecto
constructivo de sumo interés.
Demostró
la artificiosidad científica de su sistema y la exageración de sus
exclusivismos; probó que el trabajo escolar, sometido a las leyes de Berra, era
forzado y necesariamente tortuoso.
Con
Carlos Vaz Ferreira, se sustituyó el dogmatismo por un eclecticismo moderado.
Ya
Carlos María de Pena, en 1903 reconocía en Vaz Ferreira al continuador del
“empirismo”, de la reforma, depurado y superado en su contenido.
Vaz
Ferreira, profesor de filosofía de la universidad expone sus ideas en un
trabajo llamado “dos ideas directrices en pedagogía”. Puede decirse que desde
1850 la etapa de la pedagogía tradicional hasta fin de siglo la educación se
había mantenido con pocas variantes.
Debemos
decir que en todo este período el criterio con que primó el espíritu educativo respondió
al premio de estimulo por puntos, las competencias del mayor rendimiento
personal, el sentido de dosificación cuantitativa de la enseñanza, de los
programas y del contralor de la misma. Y todo ello imbuido de un individualismo
exacerbado.
Así
como en los templos, el ornamento, la media luz y la estructura arquitectónica,
llaman al recogimiento, en la escuela, la sobriedad del mobiliario, llamaba a
la quietud.
Al
niño “en silencio escuchando al profesor”, tal como lo preceptuaba la pedagogía
tradicional, correspondió un banco que no solo inclinara a tal actitud, sin
que, en cierto modo, la impusiera.
A
mediados de la década del 80, el doctor Carlos M. de Pena, a encargo de la
Sociedad de Amigos de la Educación Popular, estudió el problema y publicó un
libro titulado “bancos para las escuelas primarias” en general el autor no
modifica los criterios existentes, limitándose a buscar el máximo
perfeccionamiento dentro de los modelos que habían. Dio su opinión a favor de
un modelo de Chicago de asiento movible y mesa ingeniosamente articulada.
Pero
recién en el año 1887 se ordenó un banco nacional ideado por el entonces
inspector nacional Jacobo A. Varela difundido en todo el país.
20
años después en 1906 se adoptaron dos nuevos modelos nacionales el “triunfo automático”
y el “Varela reformado”, el primero de madera y fundición de hierro y el
segundo de madera.
-Período
de “la nueva educación”
Los
tiempos nuevos se caracterizan, por un avance sorprendente de la técnica. Este
avance afecta todos los órdenes de la vida: transforma los medios sociales,
artísticos, económicos, financieros, entra en los hogares y modifica la familia;
cambia la sociedad y los Estados e inclusive las relaciones entre éstos.
Pero
esa técnica es carente de finalidad y de valoración dentro de las categorías
morales. Pero es en él, en el hombre, en quien residen en definitiva, los
elementos que pueden hacer que la técnica no sea un engranaje ciego y
aplastante.
La
educación toma de la técnica, medios. Da, a su vez, a los que se servirán de
ella, fines e ideales. El hombre sometido a la técnica da un tipo de sociedad;
la técnica sometida al hombre, otro tipo.
El
método científico ha dado cuantiosos frutos, y no hay reino del conocimiento
humando que se haya extendido más y que tenga mayores posibilidades que el
mundo de las ciencias. Al ritmo de lo científico, las ideas educativas modernas
han dejado de ser creaciones intuitivas o filosóficas para convertirse en
“ciencia de la educación” hay un reino de los “por qué” en el enigma del hombre;
pero hay también un reino de los “para qué”.
La
ciencia da elementos, valiosísimos elementos; pero no da lo que tal vez es la
esencia mas íntima de la educación, o sea el ideal educativo; la meta a que se
aspira alcanzar por un proceso de superación humana.
Es
sabido que el ideal de la superación individualista ha sufrido una profunda
revisión y la enseñanza se orienta hoy en el sentido del progreso social.
En
esta apretada síntesis de los caracteres mas salientes de los tiempos nuevos
que contribuyen a la formación de las
ideas modernas sobre educación, hay uno exterior a la naturaleza humana “la
formación de las grandes potencias económicas, industriales, financieras y
políticas que constituyen los Estados modernos”.
En
la actualidad, los estados dan a la educación características especiales;
tienden a monopolizarla y a someterla a determinadas finalidades; le imponen
determinadas soluciones correlativas al lugar que ocupa tal o cual país en el
concierto de las naciones.
El
hecho es que la escuela, en el período
de evolución actual, es un apéndice del estado moderno y un elemento de su
conservación. Esto da a la educación características especiales que impone la
clase dominante o el partido de gobierno.
Facilitados
por la falta de una definición metafísica o religiosa, el eclecticismo del
siglo ha sido ambiente fecundo para permitir la discusión de los métodos mas
dispares y las soluciones más contradictorias.
-Ideas generales sobre los niños
Al
desarrollarse la sociología y al aislar la sociedad del conjunto de fenómenos
humanos. Hubo una variación entre el ideal educativo individualista y la
aspiración de formar al hombre con un fuerte sentido de comunidad.
De
ahí surgió la concepción, generalizada en los pedagogos modernos, de que el
aprendizaje es, en gran parte, la síntesis de la evolución cumplida por el género
humano. Este solo hecho de la transformación de la escuela individualista en
“escuela para la sociedad”, trajo una revolución profunda en las ideas y los
fines, también en los métodos, cuando se comprendió que el niño tiene una
individualidad propia que difiere de la del hombre, se vio que en sus propias
actividades y manifestaciones se encuentran, en potencia, los procesos
educativos que debe aprovechar la escuela nueva.
El
niño es el ser actuante; el maestro, el observador. El maestro, es quien hace
la estilización, por decirlo así, de ese proceso y busca los medios de
enriquecerlo y alentarlo.
Luzuriaga,
al establecer un criterio sobre qué es nueva educación, la sintetiza en cinco
principios muy generales que caracterizan el movimiento pedagógico moderno;
vitalidad, actividad, libertad, infantilidad y comunidad.
El
juego no es pasatiempo sin finalidad; lleva en si lo más íntimo de los impulsos
infantiles y representa en el niño lo que el trabajo espontaneo en el hombre.
Con
la libre manifestación expresada por el juego, se ha podido localizar el
proceso de los intereses generales que atraen la actividad física y mental de
los niños.
En
la técnica antigua servía de fundamento el tradicional precepto que imponía “ir
de lo fácil a lo difícil; de lo concreto a lo abstracto; de lo simple a lo
compuesto, etc.” y durante siglos en ese principio se basaron métodos y
programas.
Ahora
la psicología infantil obliga a la revisión de tal postulado, al demostrar que
la percepción en el niño no sigue el camino establecido tradicionalmente sino
que es global.
El
sincretismo infantil ya había sido percibido intuitivamente por nuestro gran
Vaz Ferreira: la base psicológica de su idea directriz de la “penetrabilidad”
no puede ser otra que la de la percepción sincrética.
La
realidad viva del alma del niño, es múltiple y compleja.
-Fundamento
de la nueva educación
Si
estas transformaciones de criterios sobre la psicología del niño, trae un
correlativo en la pedagogía. Todo hace, pues que la posición actual de la
pedagogía sea mas una actitud general frente al problema de la educación, que
una posición científica predeterminada.
Como
la educación, tiende precisamente a la mayor amplitud en el campo de la
investigación y la experiencia, es necesario preservar esa libertad de
investigación a fin de enriquecer con nuevas experiencias la evolución de la
pedagogía, el mayor peligro está en dogmatizar prematuramente la nueva ciencia.
Cuando,
por conocer más hondamente el alma infantil, se comprendió que ésta repudiaba
el tratamiento de régimen disciplinario semejante al del cuartel y que exigía
una más libre expansión. Entonces se verificaron hechos sorprendentes, tales
como que existe un orden natural, íntimo, que nace de la libre actividad, y que
en un ambiente donde ésta es respetada, las rebeldías casi desaparecen.
Para
el próximo: escuelas y ensayos
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